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Métodos para “curar” un mate: Amargo o dulce, de calabaza o de madera

Hay distintos métodos para curar diferentes tipos de mates. En el caso de los de madera o de calabaza, es para evitar que el recipiente perjudique el buen sabor de la infusión. Conozca cómo curar el mate para amargo o para dulce.

Se usan distintos métodos para curar distintos tipos de mates, y ninguno es mejor que otro, simplemente están relacionados con la tradición, la cultura, la comodidad y lo que se pueda conseguir para realizar este procedimiento que es muy sencillo y necesario, para lograr el rendimiento del recipiente y que dure mucho tiempo en buen estado.
Además, los mates, cuando el recipiente está bien curado de entrada, quedan mucho más ricos.

¿Qué es curar el mate?

Se llama “curar” al procedimiento por el que se prepara cualquier tipo de recipiente (en este caso nos referimos al mate, ya sea de calabaza o de madera) para que pueda empezar a usarse correctamente. El curado permite sellar los poros del material orgánico del recipiente y, en el caso de los mates de madera o de calabaza, evitar que el recipiente perjudique el buen sabor de la infusión.

¿Qué tipo de mates se curan?

Solamente los de materiales orgánicos, como la calabaza, la madera o los de cuernos y pezuñas de animales. Como después de usarlos, tardan en secarse, se corre el riesgo de que se genere moho (pequeños hongos verdes que parecen una pelusa) en su interior. El curado ayuda a que se sequen más rápido y así evitar los hongos. Los de metal (usados para tereré o mate frío) y los más modernos, de vidrio, de cerámica, de silicona o de plástico, no necesitan curarse porque los materiales con los que están hechos no son porosos.

Métodos para curar el mate y cómo saber cuál realizar

Los métodos varían según las costumbres pero también según el tipo de mate que se tiene (el recipiente) y el que se va a tomar habitualmente. Si el recipiente se va a destinar a cebar mate amargo, necesitará un método, y si se va a destinar a mate dulce (endulzado con azúcar o edulcorantes) se elegirá otro procedimiento. Otras variantes tienen en cuenta si el cuenco es de calabaza o de madera. Por ejemplo el de palo santo, una madera verde, perfumada, es muy difícil de curar porque es un material que al entrar en contacto con el calor tiende a ajarse. Veamos los distintos métodos.

Curado para mate amargo (madera o calabaza)

Paso 1: Lavar por dentro el recipiente. Este primer paso se hace con agua caliente, preferentemente hervida pero enfriada hasta 80 grados y sirve para desinfectar y eliminar bacterias, polvo y fibras.

Paso 2: Llenar con yerba. Algunas personas recomiendan poner yerba usada de otro mate, porque tiene menos polvo, pero también se puede hacer con yerba nueva. La yerba va a absorber lo que quedó de agua después del lavado. Esperar a que “se hinche”, es decir que haya absorbido el agua y agregar más agua tibia de a poco hasta que la superficie quede húmeda. Cuando la yerba haya hinchado nuevamente volver a agregar agua hasta que se absorba otra vez. Se puede repetir esto dos o tres veces hasta que la yerba llegue al tope del recipiente. Si faltó yerba agregar más, ya que no debe quedar flotando en el agua.

Paso 3: Dejar en reposo durante 2 días. Ahora dejar ese mate en un lugar seco durante dos o tres días, en los que se deberá agregar el agua necesaria para que la yerba siempre permanezca húmeda.

Paso 4. Lavar y usar. Al término de dos o tres días el mate la curación estará finalizada y el mate habrá quedado listo para ser usado.

Curar el mate dulce (madera o calabaza)

Paso 1: Lavar por dentro el recipiente. Este primer paso se hace con agua caliente, preferentemente hervida y sirve para desinfectar y eliminar bacterias, polvo y fibras.

Paso 2. Echarle azúcar. Cualquier tipo de azúcar (pero no edulcorante sintético) sirve para este paso. Dos cucharaditas son suficientes pero depende del tamaño del mate, si es necesario, agregar más. Tapar con la mano la entrada del mate y agitarlo para que el azúcar se pegue a las paredes.

Paso 3. Dejar secar con el azúcar. Esperar unas horas hasta que el azúcar se haya secado y dejado una capa que cubre las paredes del mate.

Paso 4. Quemar con carbón. Cuando el mate ya está seco, echar dos brasitas pequeñas de carbón caliente, cubrir la boca del mate con la mano usando un repasador para no quemarse y agitarlo hasta que las brasas se apaguen.

Paso 5. Repetir la operación. Este paso no es obligatorio pero es bueno repetir los pasos 2, 3 y 4 para asegurar una curación mejor.

Paso 6. Ponerle yerba. Enjuagar el mate con agua caliente, llenarlo con yerba nueva, humedecer la yerba agua tibia para que hinche y dejarlo así toda una noche.

Paso 7. Fin de la curación y ¡a cebar el mate dulce! Al día siguiente el mate estará listo para lavar y usarse por primera vez.

Curado especial para mate de madera
Algunos expertos recomiendan que antes de las curaciones mencionadas para mate amargo o dulce, se unte las paredes interiores y exteriores del mate de madera con abundante aceite o con manteca. Se debe dejar untado para que el material grasoso penetre los poros de la madera, durante 24 horas y luego proceder a colocar la yerba según el método elegido.

Cómo evitar que el mate de palo santo se agriete
Pese a estar correctamente curados los mates de madera corren el riesgo de agrietarse y perder líquido. Para evitar que esto suceda es importante secar bien con un trapo después de lavarlo y dejar que se airee, pero no ponerlo al sol ni cerca de fuentes de calor para que la madera no se reseque demasiado, ya que esta variación de temperatura y humedad hace que se agriete.
Usarlo cotidianamente para que siempre esté en contacto con la yerba y el agua, de otro modo, si se deja en el armario por varios meses sin usar, al volver a echarle agua caliente corre el riesgo de hacer una rajadura. Fuente: (La Nación).-

 

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